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Su insolvencia no es definitiva. Tiene usted una segunda oportunidad. Puede “poner el contador a 0” y dejar de ser moroso. Vea cómo.

Impossible

La insolvencia no es una situación definitiva. Todo el mundo tiene una segunda oportunidad. Por Ley. Puede usted poner el contador de sus deudas a cero. Le explicamos cómo hacerlo. Si no quiere leer mucho, use el formulario abajo o deje sus datos en el teléfono 91 5767979. Si quiere informarse, siga leyendo.

Desde 2007 hasta hoy en España ha aumentado mucho el número de las personas que no pueden hacer frente a sus obligaciones. No es que no quieran: es que no pueden. Porque se han arruinado y, con notoria injusticia, se les aplica el principio de responsabilidad patrimonial universal, conforme al cual toda persona responde de sus obligaciones con todos sus bienes, presentes y futuros. El resultado era que si su pasivo era mucho mayor que su activo, por ejemplo por haber desempeñado una actividad empresarial sin éxito, el moroso quedaba de por vida en una situación asocial: cualquier dinero que ganase se lo llevaban. Lo cual es del todo injusto si se considera que una sociedad de responsabilidad limitada o una sociedad anónima se liquidan y en paz.

Eso ya no es así. Con acierto, las Cortes Generales aprobaron durante la legislatura 2011 a 2015 la llamada ley de segunda oportunidad, técnicamente la Ley 25/2015, de 28 de julio, de mecanismo de segunda oportunidad, reducción de la carga financiera y otras medidas de orden social, que ha añadido un artículo 178 bis a la Ley 22/2Optimism003, de 9 de julio, Concursal, y que de hecho deroga el artículo 1911 del Código Civil y por tanto el principio de responsabilidad patrimonial universal para los concursados que se acojan a ella, produciendo la llamada “exoneración del pasivo insatisfecho”. El efecto práctico de la ley es la reinserción social de quien se arruinó en buena fe porque se eliminan todas las deudas menos las bancarias, tributarias y con la seguridad social (y esto pensamos que es inconstitucional). Afecta también a la hipoteca, aunque los bancos siguen privilegiados.

En “Coello de Portugal, Abogados” queremos ayudarle si usted está en situación de acogerse a la citada ley. Les explicamos brevemente en qué consiste. Los detalles están en la referida ley, que ustedes pueden consultar.

Pueden acogerse las personas físicas que estén o prevean que van a estar en situación de morosidad no culpable si el conjunto de su deuda no supera los cinco millones de euros, ya sean en la actualidad, empresarios, autónomos o trabajadores por cuenta ajena

Para ello, ha de intentarse un acuerdo extrajudicial de pagos para el que se se nombra un mediador concursal con carácter oficial. Este nombramiento paraliza las ejecuciones y embargos, menos las de hipotecasy de deudas de derecho publico, pero incluso para aquellas el banco no puede ejecutar los bienes necesarios para la actividad profesional o empresarial del deudor, ni tampoco la vivienda habitual, procedimientos que se paralizan. Y más todavía: durante el plazo de negociación del acuerdo extrajudicial de pagos y respecto a los créditos que pudieran verse afectados por el mismo, se suspenderá el devengo de intereses, sin que se interrumpa la actividad laboral, empresarial o profesional del solicitante, pero éste no puede hacer actos que excedan los de mera administración: no puede disponer.

La solicitud da luNo hay mal que por bien no vengagar a una negociación que podrá durar más o menos, dando lugar a un acuerdo extrajudicial de pagos. Si no hay acuerdo, el mediador debe solicitar la declaración de concurso. Pero ocurre que, estadísticamente hablando, como la situación de partida es de insolvencia, lo más frecuente en la práctica es que no haya concurso, porque el mediador en el mismo escrito insta el concurso y al tiempo pide la conclusión del mismo por insuficiencia de masa activa. Esto pone mucha presión sobre los acreedores para que acepten el acuerdo. Salvo para las Administraciones Públicas, que van por su cuenta (reiteramos que ambas cosas nos parecen inconstitucionales). Y se cancelan todos los embargos salvo los de derecho público: se vuelve a empezar. Es la “segunda oportunidad” que constituye el “beneficio de la exoneración del pasivo insatisfecho”: se pone el contador a 0 durante 5 años cuando el concurso termina por liquidación o ni siquiera empieza por insuficiencia de la masa activa, si el deudor es de buena fe y:

  • Ha intentado el acuerdo, no lo ha conseguido y mientras ha satisfecho todos los créditos contra la masa y los créditos concursales privilegiados, o
  • Acepta someterse al plan de pagos y no haya rechazado dentro de los cuatro años anteriores a la declaración de concurso una oferta de empleo adecuada a su capacidad.

El beneficio de “poner el contador a 0” también se extiende al cónyuge y abarca la parte insatisfecha de los créditos ordinarios y subordinados pendientes a la fecha de conclusión del concurso (exceptuando los créditos de derecho público y por alimentos) y los créditos con privilegio especial en la parte que no haya podido satisfacerse con la ejecución de la garantía. Estas deudas deben ser satisfechas dentro de los cinco años siguientes a la conclusión del concurso, salvo que tuvieran vencimiento posterior. Durante esos cinco años no devengarán interés.Nothing Can Stop Me

Quedan a salvo los derechos de los acreedores frente a los obligados solidariamente con el concursado y frente a sus fiadores o avalistas. En nuestra opinión, la inclusión de los avalistas está justificada. La de los deudores solidarios es inconstitucional.

Cuando uno ha engañado o deja de cumplir, entra en problemas. Porque cualquier acreedor concursal estará legitimado para solicitar la revocación del beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho durante los cinco años siguientes a su concesión si se constata el engaño, se comete delito patrimonial o se incurre incumple el plan de pagos.

Por supuesto, a pesar del acuerdo, si el deudor viene a mejor fortuna, por ejemplo porque le toca la Loto por herencia, tiene que pagar todo lo que debía. Pero esto es justo: la lotería ya le tocó cuando los jueces le pusieron el contador a 0.

Positive ThinkingA los 5 años el juez, a petición del deudor concursado, reconocerá con carácter definitivo la exoneración del pasivo insatisfecho en el concurso.

Y más aún: sí no se ha cumplido en su integridad el plan de pagos pero se ha destinado a su cumplimiento al menos la mitad de los ingresos percibidos durante el plazo de cinco años desde la concesión provisional del beneficio que no tuviesen la consideración de inembargables, o la cuarta parte de dichos ingresos cuando es un deudor hipotecario sin recursos, también queda a 0 el contador.

Creemos que son beneficios más que suficientes para que usted se ponga en contacto con nosotros, si lo necesita. Vaya a la tienda, busque el producto “segunda oportunidad” y estudiaremos su caso por el precio que allí se indica. Si su situación es viable, se lo indicaremos.